Toma Un Niño de la Mano

Espacios Lúdico – Creativos

“Toma un niño de la mano” adelanta acciones haciendo énfasis en el desarrollo integral de la niñez, de la juventud y de las familias de la zona noroccidental de la localidad de Suba. Nace en 1984 con el propósito de aportar al sector social, en las áreas de educación, nutrición, recreación y formación académica.

Desarrollamos programas lúdicos y creativos, realizamos talleres de desarrollo autónomo, acercamiento literario y recreativo, danzas y artes plásticas. Adicional contamos con un espacio de biblioteca.

Como fundación buscamos que los niños y jóvenes, desarrollen buenas relaciones con el equipo de soporte ( fundación, profesores y practicantes), además de contribuir al ejercicio sano de sus derechos y deberes, aprendiendo la importancia de solucionar conflictos de otras maneras, alejados de la violencia.

Nuria Fornaguera de Carulla - Fundadora

Nuria Fornaguera nació en Bogotá en 1926, hija de madre colombiana y padre catalán. Pasó su infancia y parte de su juventud en Barcelona donde vivió la tremenda experiencia de la Guerra Civil Española.  Conoció el dolor humano, el hambre y la miseria. Pero a un mismo tiempo, fue partícipe de la acción benefactora que sus padres asumieron con niños que se habían quedado desamparados y a quienes acogieron, alimentaron, enseñaron y ayudaron a salir a Francia en busca de un vivir lejano de los horrores de la guerra.

Ya en Colombia estudió Servicio Social lo que la impulsó a hacer prácticas en hospitales y clínicas donde descubrió su vocación de servicio. Supo que la conmovían y movilizaban a actuar el sufrimiento psíquico de las personas y muy especialmente el dolor de los niños.

De sus padres que eran maestros ambos aprendió a interesarse por los problemas de la educación. Siempre afirmó que la educación era la base que podía convertir un país pobre y miserable en un país fuerte y rico.  Así mismo aparecieron sus ideas de que los problemas de una comunidad no eran problema de otros sino problema de todos: “ nuestro problema “. Y que los esfuerzos mancomunados podían cambiar la vida de las personas.

Se casó con Jorge Carulla y se instalaron a vivir en Suba, por entonces un pequeño pueblo lejano de la ciudad de Bogotá. Nuria Y Jorge pronto quisieron involucrarse con la comunidad y aportar sus esfuerzos para resolver problemáticas que aquejaban a los pobladores. Fue así como en 1952 fundaron en compañía de otros vecinos la Sociedad Vecinal de Suba, donde se discutían las problemáticas de la población y se generaban ideas para resolverlos con ayuda del Estado. Así, se ocuparon de abrir el  primer colegio de secundaria para mujeres del pueblo, organizar la empresa de buses que conectaba el pueblo con la ciudad de Bogotá y de organizar los primeros servicios médicos para la comunidad.

En 1984 y con el apoyo de la Sociedad Vecinal de Suba, Nuria concretó su interés de ayudar a las familias y a los niños de comunidades vulnerables de  Suba y creó la Fundación Toma un niño de la mano. Inicialmente funcionó como una sala cuna donde se atendía a los bebes con el objeto de velar por los individuos más frágiles de las familias. A su vez se buscaba colaborar con sus  madres quienes no podían  cuidarlos pues debían trabajar  para su sustento  diario. Buscaba que hubiera apoyo nutricional y estimulación en los primeros tres años de vida.

Un poco más adelante Nuria buscó la manera de brindar un apoyo más a las familias y de atender a los chicos y chicas en edad escolar fundando lo que dio en llamarse la ludoteca y una biblioteca. Así mismo se montó un programa de recuperación nutricional y desayunos infantiles, como también talleres de trabajo para las madres cabeza de familia. Para estas actividades contó con el apoyo de las fundaciones francesas Enfance et Partage y Enfance Mertrie y en algún momento con el ICBF.

Hoy ‘Toma un niño de la Mano’ centra su trabajo en atender a los niños y jóvenes de Suba, en jornadas que buscan su mayor seguridad y protección, pues muchos están solos en sus casas o en la calle, donde se exponen a muchos peligros . El estar en un lugar seguro donde son tratados con mucho amor, les brinda una mirada nueva a su realidad y les permite vivir diariamente en un ambiente de convivencia sana y en paz , lo cual incide en su personalidad y en sus decisiones a futuro.